por Juan
Extraña a veces, y extremadamente cruda en otras, la última película de Valentina Maurel muestra, sobre todo, otra manera de hacer cine, muy lejana, afortunadamente, de los patrones del cine comercial. Con poco dinero, rodada siempre en calles, casas y lugares reales, mostrando una realidad desordenada de una ciudad latinoamérica, con sonido ambiente, sin música itinerante, diálogos tan reales como ininteligibles...
Maurel es una realizadora costaricense, afincada en Bélgica, que ya ganó el Premio Horizontes del Zinemaldia hace 4 años con Tengo sueños eléctricos.
Bajo el sugerente título de Siempre soy tu animal materno nos presenta la historia de una familia desestructurada. Por muy tópico que suene, en este caso, la historia de Elsa, de 28 años, de su madre ex-poeta, y de su extraña hermana pequeña, no lo es. Elsa viene huyendo de una relación con su novio belga, no porque sea un mal chico, sino tal vez, porque es un chico. Las prácticas de sexo con otros jóvenes muestran a una Elsa en conflicto con su deseo más íntimo.
Bajo el sugerente título de Siempre soy tu animal materno nos presenta la historia de una familia desestructurada. Por muy tópico que suene, en este caso, la historia de Elsa, de 28 años, de su madre ex-poeta, y de su extraña hermana pequeña, no lo es. Elsa viene huyendo de una relación con su novio belga, no porque sea un mal chico, sino tal vez, porque es un chico. Las prácticas de sexo con otros jóvenes muestran a una Elsa en conflicto con su deseo más íntimo.
Es solo un ejemplo de cómo Valentina Maurel disecciona a sus personajes, sin invadir, con una cámara invisible; y les saca de sus casillas mostrando sus enormes vulnerabilidades. Aunque lo deja todo en el aire, sin concluir. Que también tiene pinta de ser parte de su sello como cineasta.
Creo que a veces la directora es fagocitada por su propia historia, por tantas capas indescifrables. En la presentación que hizo junto en el Kursaal 2 junto a las actrices Daniela Marín Navarro y Marina de Tavira, éstas mostraron más seguridad sobre sus personajes que la propia Valentina, que parecía un poco abducida aún o magnetizada por el misterio de esas 3 mujeres.
Estas dos actrices junto a Mariangel Villegas compartieron el Premio a la Mejor Interpretación Femenina en Un certain regard de la última edición del Festival de Cannes. Las tres están maravillosas, pero me quedo particularmente con la protagonista Daniela Marín. Me extraña que no esté en la selección del Premio Sebastiane. INPERDIBLE.


Comentarios
Publicar un comentario
Déjanos aquí tu opinión, tu sugerencia, tu discrepancia... o simplemente, un saludo... No te cortes.